Advertencia
Si no puedes mantener la concentración durante 30 minutos en un ejercicio de inglés, no vas a sostener una conversación real, no vas a entender un contrato, no vas a cerrar un negocio. La distracción no es un accidente — es un hábito que entrenas cada vez que abres otra pestaña, cada vez que revisas el teléfono "solo un segundo", cada vez que te prometes "después lo retomo".
Cada minuto que no puedes concentrarte es un minuto que otro sí puede. Ese otro va a quedarse con el cliente, con el puesto, con la oportunidad que tú ibas a "retomar después". No existe el talento que compense la incapacidad de prestar atención.
Este test lo expone. 5 phases. Cada una depende de la anterior. Si te desconcentras, se nota en el puntaje, y se nota en la vida.
Escribe tu nombre para empezar.