GuíasDel render a la plata
Del render a la plata: cómo se hace tu anillo y por qué tarda 10 días
Comprar un anillo por internet a un taller que no conoces pide confianza. Esta guía cuenta, paso por paso, qué pasa entre el momento en que lo armas en la pantalla y el día en que lo tienes en la mano, con los datos reales del Anillo Bisagra.
Actualizada el 25 de septiembre de 2026
1. Un modelo que ya es el anillo
Todo empieza en Rhino, un programa de diseño que describe las superficies con curvas exactas, no con miles de triángulos aproximados. Así el diámetro por dentro, el ancho de la banda y el grueso de cada pared quedan como se definen, al centésimo de milímetro. El Anillo Bisagra tiene una banda de 5,5 mm y, en talla 9, mide 18,9 mm por dentro y 26,7 mm por fuera.
Lo que ves girando en el configurador es ese mismo modelo: la geometría de fabricación, no una ilustración aparte. Por eso el 3D sirve para decidir y no solo para mirar.
2. La talla, confirmada antes de fundir
Un anillo con bisagras no se puede agrandar ni achicar después, así que la talla se confirma antes de imprimir nada. En Bogotá te mandamos gratis un juego de anillos medidores impresos en 3D, de la talla 5 a la 13; fuera de Bogotá solo pagas su envío ($15.000). La medida queda escrita en el pedido en milímetros. Cómo medirla tú, y cuánto se equivoca cada método, está en la guía de talla.
3. La impresión en resina calcinable
Con la talla definida, el modelo se imprime en una resina calcinable, hecha para fundición: en el horno se quema casi sin dejar ceniza, así que no ensucia el metal. Usamos Siraya Cast en una impresora de resina que endurece capas de 0,03 mm con luz, lo bastante finas para que las bisagras y los biseles de las piedras salgan con el detalle del modelo.
Antes de imprimir, la pieza lleva sus bebederos, los canales por donde después va a entrar la plata. Cuando se puede, salen por la cara de adentro del anillo, para que la marca que queda al cortarlos no esté a la vista. La pieza impresa se lava y se cura con luz antes de seguir.
4. La fundición a la cera perdida
Es el método de joyería de siempre, con un cambio en el primer paso: donde antes había un modelo tallado en cera, ahora hay uno impreso.
- La pieza se pega con sus bebederos a un tronco de cera, junto con otras, y forma un árbol.
- El árbol se mete en un cilindro y se cubre con un yeso especial que aguanta el calor.
- En el horno, la resina y la cera se queman y dejan dentro del yeso el hueco exacto del anillo.
- Por ese hueco entra la plata 925 fundida, que llena hasta el último detalle.
- Cuando se enfría, se rompe el yeso y aparece el anillo en metal, todavía unido al árbol.
5. Corte, pulido y engaste
Del árbol sale una pieza en bruto: hay que cortar los bebederos, limar las marcas, pulir la plata hasta el brillo y comprobar que las bisagras se muevan. Después se engastan las ocho circonias de unos 4,5 mm, cada una en su bisel, que es un aro de metal que se cierra sobre el borde de la piedra. El anillo terminado pesa unos 6,5 g de plata 925 en talla 9.
Por qué son 10 días hábiles
Cada paso espera al anterior: la impresión y su curado, la fundición, que se hace por árboles y no pieza por pieza, el enfriamiento, el corte y el pulido, el engaste y la revisión final. El configurador te dice la fecha aproximada si pagas hoy, contando solo días hábiles de Colombia.
Y cuando lo tienes
La plata 925 se oscurece con el tiempo, y más rápido con el sudor, el perfume y el cloro: quítatelo para bañarte o nadar y guárdalo seco. Tiene seis meses de garantía por defectos de fabricación; los detalles están en las condiciones de compra.